La iniciativa lanzada por la comisaria europea de Justicia, de Derechos fundamentales y de la Ciudadanía, Viviane Reding, de instaurar un sistema de cuotas femeninas en las grandes empresas de la UE, “se encalla” y corre el riesgo de “entrar en vía muerta”, según escribe La Vanguardia, a falta de entendimiento entre los Estados miembros.

El proyecto tiene como objetivo que el 40% de los puestos en las juntas directivas de las empresas europeas sea reservado para las mujeres, por un 13,7% alcanzado en la actualidad. Pero un informe presentado por Irlanda al término de su presidencia de la UE, en junio, certifica “que había sido imposible llegar a una posición común entre los gobiernos sobre la propuesta”, explica el diario.

Según La Vanguardia,

Los países contrarios a la directiva, liderados por Alemania y Reino Unido, se han atrincherado y forman una minoría de bloqueo en el Consejo de momento inamovible. El grupo de detractores de la propuesta es bastante heterogéneo. Incluye a Dinamarca y Suecia, dos de los países que mejor puntúan en igualdad de género sin haber adoptado cuotas legales, pero también a Holanda, Estonia, Hungría, Letonia y República Checa.

Desde el 1 de julio, es competencia de la presidencia lituana de la UE replantear la cuestión. La ministra lituana de Asuntos Sociales, Algimanta Pabedinskien, ha manifestado que es una de sus prioridades. Una posición que no comparte con la presidenta lituana Dalia Grybauskaite, quien “no está de acuerdo con la idea misma de las cuotas ni con la propuesta de Reding”, señala La Vanguardia.

Sin embargo, la comisaria Reding “no da la batalla por perdida”, puesto que “tiene de su lado a París y no pierde la esperanza de que tras las elecciones alemanas [de septiembre], Berlín suavice su postura”. El diario anticipa un “duelo político” entre dos mujeres “conocidas por su carácter combativo”, que “aspiran a ocupar puestos de responsabilidad en la Unión Europea a partir del próximo año”.