Chipre, Grecia e Israel firmaron el 8 de agosto en Nicosia el protocolo de un acuerdo sobre energía, según publican diarios griegos y chipriotas. Dicho acuerdo prevé garantizar el aprovisionamiento en el este del Mediterráneo.

Tildado de “histórico” por las partes implicadas, el memorándum prevé entre otras cosas la interconexión de aquí a tres años de las redes eléctricas de los tres países, con la intención de permitir exportar hacia Europa energía producida en Oriente Medio, explica Globes. La web israelí añade que el acuerdo “establece que los países cooperarán para proteger las infraestructuras regionales más importantes ubicadas en el Mediterráneo, donde se encuentran los yacimientos de gas”, recientemente descubiertos al Este y al Sur de la isla de Chipre.

Este acuerdo marca “el fin del aislamiento energético” de Chipre y permitirá reducir el precio de la electricidad en la isla, tal y como subraya el ministro chipriota de Energía. En Nicosia, Politis considera también que:

la cooperación entre Chipre e Israel modifica el mapa geopolítico y geoestratégico en el Mediterráneo oriental.

El diario griego Kathimerini va aún más lejos y sugiere unir Chipre y Turquía a través de un gasoducto submarino. Una idea que no es posible que se lleve a cabo mientras la cuestión de la partición de la isla no se resuelva.