“Los organismos de protección de datos europeos apelan a la Comisión europea”, afirma Le Monde, después de que, el 19 de agosto, el G29, un órgano consultivo independiente sobre la protección de datos y la vida privada, enviara una carta a la comisaria europea de Justicia, Derechos fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding.

El G29 “decidió apelar a la vicepresidenta para evaluar las consecuencias del programa de vigilancia norteamericano PRISM sobre la protección de datos de los ciudadanos europeos.”

El diario explica que el G29 se manifiesta “incluso cuando se ha puesto en marcha un grupo de trabajo EEUU-UE sobre el acceso, por parte de los servicios secretos norteamericanos, a los datos de los ciudadanos europeos.” Los organismos europeos para la protección de la vida privada quieren asegurarse de que este grupo de trabajo evaluará “de forma independiente” las potenciales violaciones al derecho europeo.

Le Monde precisa que “el G29 quiere, igualmente, identificar y analizar los sistemas de vigilancia europeos similares a PRISM.”