“La Unión Europea suspende la exportación de armamento a Egipto”, publica eldiario.es tras la reunión extraordinaria del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea del 21 de agosto, en la que también se pidió a la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton, que revise la asistencia financiera de la UE a Egipto. El Consejo también instó "a todas las partes" a que "se detenga la violencia".

La presión de la opinión pública “ha llevado a la UE a mover ficha en la dirección que ya marcó hace unos días Angela Merkel”, argumenta El Mundo, que añade:

La medida [la suspensión de la exportación de armamento]–cuyas consecuencias en la práctica no serán muchas porque aliados como Arabia Saudí ya han anunciado que están dispuestos a proporcionar toda la ayuda militar suspendida– quiere ser un instrumento de presión para que el Gobierno egipcio recupere la hoja de ruta hacia la democracia y no excluya a los Hermanos Musulmanes. Los esfuerzos diplomáticos de la UE se centran en que los moderados, y no los radicales, se hagan cargo de la situación. Aunque de momento la voluntad de los militares y la inexistente tradición democrática de Egipto no permite ser optimistas.