En una carta abierta al primer ministro británico publicada el 24 de agosto, los directores de cuatro grandes diarios escandinavos, Aftenposten (Noruega), Dagens Nyheter (Suecia), Helsingin Sanomat (Finlandia) y Politiken (Dinamarca), acusan al Gobierno de David Cameron de poner en peligro la libertad de prensa en el mundo. La publicación de esta carta, de la que se ha hecho eco el diario The Observer en Reino Unido, se produce tras la detención de la pareja del periodista de The Guardian Glenn Greenwald, que había revelado el espionaje del que fueron objeto varios aliados de Estados Unidos por parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense.

En su carta, los cuatro opinan, entre otras cosas que

Los acontecimientos de las últimas semanas en Reino Unido suscitan una profunda inquietud. […] Podemos diferir sobre dónde trazar la línea de división y encontrar el punto de equilibrio [entre seguridad y protección de la libertad], pero no deberíamos diferir en nuestra determinación de proteger un debate abierto sobre estas cuestiones esenciales. De igual modo, debemos mantenernos unidos para proteger a las personas implicadas en estos debates.

“¡Defendamos la libertad de prensa!”, expone este 26 de agosto el diario Dagens Nyheter en Estocolmo. Para el diario sueco, el hecho de que los servicios de inteligencia británicos le hayan pedido al director de The Guardian que destruya los discos duros que contienen los datos enviados por el exagente de la NSA Edward Snowden es “grave” y “corre el riesgo de socavar la libertad de prensa en todo el mundo”. Por otro lado, el diario opina que el hecho de que Estados Unidos y Reino Unido se encuentren entre los Estados más poderosos del mundo y entre “los principales defensores de la libertad y la democracia de la historia moderna” hace que sea aún más grave su actitud:

Si los regímenes de China e Irán hacen que se destruyan los discos duros en los diarios y persiguen a los periodistas, es porque estos países son dictaduras. Cuando hacemos lo mismo, supuestamente es para defender la democracia.

Un sentimiento que comparte Aftenposten en Oslo: “Estamos profundamente decepcionados”, escribe en su editorial, “de que un país con una orgullosa tradición de libertad prácticamente tire por la borda todos sus principios para combatir el terrorismo”. Además, el diario noruego expone que las acciones del Gobierno británico

se parecen, hasta el punto de llegar a confundirse con ellas, a las que los regímenes autoritarios emprenden sin oposición contra los medios de comunicación, las organizaciones y los individuos cuando desafían el monopolio de las autoridades en el poder.