“Varios eurodiputados húngaros y rumanos, entre ellos el ex vicepresidente del Parlamento, Laszlo Tökes, alentaron a la Comisión Europea” a que se oponga al inicio de la explotación de la mina de oro y plata de Rosia Montana, escribe Adevarul.

En una carta enviada al comisario europeo de Medioambiente, Janez Potocnik, los eurodiputados le piden que intervenga “con firmeza” contra los métodos que emplean cianuro en la extracción del material precioso. En 2010, recuerda el diario, el Parlamento ya había pedido a la Comisión que prohibiese el empleo de cianuro en las minas.

El 2 de septiembre, en Hungría envió una misiva a Rumanía y a la Comisión Europea para que se opongan a la reapertura de Rosia Montana, porque teme que se produzca una nueva catástrofe ecológica en su frontera, como la de Baia Mare en 2000, cuando se vertieron 100.000 toneladas de cianuro en los ríos Somes y Tisza, lo que provocó una catástrofe ecológica que también tuvo consecuencias dentro de su territorio.