El 26 de septiembre el Tribunal Constitucional portugués rechazó seis enmiendas al Código Laboral, introducidas en 2012 como parte del esfuerzo para hacer el mercado laboral más flexible, puesto que las tachó de inconstitucionales.

Esto significa que las empresas que despidieron a trabajadores arguyendo que ya no eran aptos para desempeñar su trabajo, dentro de las cláusulas incluidas en las enmiendas, tendrán que readmitir a dichos trabajadores.

Sin embargo, Diário de Notícias señala que otras medidas diseñadas para incrementar la competitividad de las empresas portuguesas, como la cancelación de cuatro días festivos, no han sido declaradas inconstitucionales y siguen vigentes.