El primer ministro italiano Enrico Letta se someterá a un voto de confianza en el Parlamento el 2 de octubre, que convocó después de que el líder del PDL, partido de su coalición de Gobierno, Silvio Berlusconi, pidiera su dimisión como protesta contra la subida del IVA, que muchos analistas consideran una reacción a causa de los problemas legales de Il Cavaliere.

Podría producirse un resultado sorpresa, indica Corriere della Sera*: el ala "moderada" del PDL se ha distanciado de Berlusconi e intenta ganar ahora apoyo para el Gobierno.

La división, encabezada por Angelino Alfano, exprotegido de Berlusconi, podría desembocar en la creación de otro partido de centro-derecha, aislando a Berlusconi, justo antes de que pierda, con toda probabilidad, su escaño en el Senado, el 4 de octubre, tras su condena por fraude fiscal.