El Gobierno británico hizo públicas el 10 de octubre una serie de nuevas medidas para combatir la inmigración ilegal, incluyendo la solicitud para que bancos, propietarios de inmuebles y autoridades encargadas de conceder las licencias de conducción, comprueben la situación migratoria de inmigrantes sospechosos informa The Times.

La propùesta de ley sobre inmigración, que deberá ser aprobaba por los diputados británicos y se convertiría en ley en la primavera de 2014, también tiene como objeto acortar los procedimientos judiciales y que los inmigrantes temporales, tales como los visitantes con visado de estudiantes, contribuyan a los costes sanitarios para evitar el “turismo sanitario”.

Por su parte The Daily Telegraph alaba la iniciativa gubernamental, pero también señala sus deficiencias, como el recientemente difundido programa de e-fronteras, que muestra lo mucho que hay que trabajar. Añade que

Theresa May, la ministra de Interior, debería encargarse de resolver estos asuntos de una vez por todas. [Pero] acciones similares en ámbito de inmigración fueron prometidas en el pasado sin haberse materializado.