El primer ministro húngaro Víktor Orbán concedió la ciudadanía húngara a un húngaro de Rumanía, el 5 de diciembre, en una ceremonia que tuvo lugar en el Parlamento. Se trata de la naturalización número 500.000 después de la votación en 2010 de la ley que permite a las personas de origen magiar que viven en los países vecinos obtener la nacionalidad húngara.

El afortunado, explica Magyar Hírlap, es el monje franciscano Csaba Böjte, que creó la Fundación San Francisco en Déva, dedicada a proteger y cuidar la socialización de los niños de la calle y de los niños abandonados.

El diario apunta que la ceremonia se celebró para honrar el noveno aniversario del referendo popular de 2004 sobre la concesión de doble nacionalidad a los húngaros que viven en los países vecinos, promovido por la Fidesz, el partido de Orbán, entonces en la oposición. En su momento, menos del 40% de los votantes participaron y se anuló el escrutinio.