A principios de noviembre, la UE lanzará la operación “Tritón”. Esta tiene vocación, para el Gobierno italiano (que asegura la presidencia rotatoria de la UE y está a la cabeza de la iniciativa), de tomar el lugar de la operación militar “Mare Nostrum”, lanzada en octubre de 2013 tras la muerte de 366 inmigrantes en el naufragio de su embarcación cerca de las costas de la isla de Lampedusa, explica Süddeutsche Zeitung, en el suplemento “Europa”, realizado con Gazeta Wyborcza, The Guardian, Le Monde, El País y La Stampa.

Porque si "Mare Nostrum" “ salvó la vida de decenas de miles de inmigrantes”, escribe el diario alemán, también ha resultado muy costosa para Italia: 9 millones de euros al mes. Sin embargo, Italia se ha dado cuenta de que, entre los países europeos socios, pocos contribuyen financieramente, y que, además, muchos le han reprochado haber creado “un pull factor : un factor de atracción.”

En consecuencia, Angelino Alfano, ministro italiano de Interior, ha propuesto que otra operación sustituya a “Mare Nostrum”. Financiada por Frontex, la agencia europea para la vigilancia de fronteras, la operación “Tritón” prevé así que los navíos italianos no se acerquen, como era el caso hasta ahora, hasta las proximidades de las costas libias en búsqueda de náufragos, sino que esperarán la orden de intervenir desde sus propias aguas territoriales.

Süddeutsche Zeitung añade que

Gil Arias, el patrón de Frontex, está convencido de que el fin de “Mare Nostrum” reducirá el número de fugitivos, y al mismo tiempo el de muertos en el Mediterráneo. A esta convicción se opone el pesimismo de los que, mirando desde la otra orilla del mar, no ven bajar el número de candidatos al exilio. Y temen que las mafias del tráfico de seres humanos respondan a su manera a una reducción de los navíos de salvamento: hundiendo, pura y simplemente, un barco que contenga a centenares de personas, como hicieron en septiembre.

El dosier publicado por seis diarios europeos pretende “desmontar mitos sobre la inmigración” y pone el acento en esta como "oportunidad", indica por su parte El País, porque los inmigrantes son los "motores indispensables de nuestro sistema económico". Según el diario madrileño,

la crisis ha aumentado la percepción de que son una amenaza para el nivel de vida y los recursos sociales [pero, al contrario, los inmigrantes] son un foco esencial de oportunidad para garantizar la recuperación de la crisis y el mantenimiento de la preponderancia europea en el tablero global, que exige, de una vez por todas, una política migratoria común.