Es un “golpe importante para la imagen del país”, comenta Capital tras la redada realizada a principios de febrero por la Dirección Nacional Anticorrupción rumana en la aduana de Vama Siret, en la frontera con Moldavia. Al menos 77 agentes han sido arrestados bajo sospecha de soborno y tráfico de tabaco. El periódico observa por otro lado que la responsable del puesto fronterizo de Halmeu (limítrofe con Hungría) está siendo investigada por corrupción. “Las autoridades rumanas han pensado que es el momento de aplicarse para sacar una buena nota en la UE”, escribe el rotativo, según el cual se trata de “la mayor acción de este tipo jamás llevada a cabo en Rumanía”. El diario recuerda que la adhesión de Rumanía al espacio Schengen ha sido aplazada recientementepor causa de sus insuficientes resultados en la lucha contra la corrupción y reprocha a las autoridades rumanas su “falta de voluntad”. Bulgaria, que ha “suspendido” por motivos parecidos, también parece esforzarse para satisfacer las exigencias de Bruselas: a finales de enero, catorce agentes del puesto fronterizo del puente sobre el Danubio fueron detenidos e interrogados, según 24 Chasa. Se les acusa de chantaje a viajeros, en la mayoría de los casos en tránsito y no originarios de la UE.