En gran parte de los países europeos, los ciudadanos no pueden ofrecer ayuda a los inmigrantes irregulares. El color oscuro representa a los que países que castigan a los que ayudan a los inmigrantes a entrar en la UE, y el color más claro a los que los ayudan, por ejemplo ofreciendo un techo. Un informe de 2014 de la agencia de la Unión Europea para los derechos fundamentales (Fra) analiza las sanciones previstas por los diversos países para animar o reprimir estos comportamientos.

Algunas de las sanciones multan específicamente a los que ofrecen alojamiento a los inmigrantes (también a cambio de un alquiler). Como muestra el mapa, esta forma de "ayuda" a los inmigrantes es castigada casi en todos los países, siendo las únicas excepciones Bélgica e Irlanda. Las sanciones son frecuentemente pecuniarias, pero algunas llegan hasta las penas de prisión. En todo caso, en muchos países se prevén excepciones, por ejemplo cuando la hospitalidad es ofrecida a parientes o a modo gratuito.