El 10 de noviembre, el primer ministro británico, David Cameron expuso las exigencias de su Gobierno en las reformas que la UE debe hacer con vistas al referéndum que planea organizar sobre la permanencia de su país en la Unión. Cameron ha enumerado cuatro objetivos: la protección del mercado único para el Reino Unido y otros países que no comparten el euro; un refuerzo de la competitividad a través de una reducción de las cargas administrativas; la exención para el Reino Unido en la cláusula "de una unión cada vez más estrecha" y el fortalecimiento de los parlamentos nacionales y la restricción de acceso a la protección social y las facilidades fiscales para los inmigrantes de de la Unión.

Este mapa, elaborado por el laboratorio de ideas británico Open Europe indica el grado con el que los demás países miembros podrían apoyar las peticiones británicas: el verde oscuro indica que lo harán "probablemente"; el verde claro que "comparten las peticiones británicas, pero no las apoyarán incondicionalmente"; el amarillo, que su "posición es poco clara o que tienen una probabilidad del 50% de apoyar las peticiones británicas" y rosa que tienen "reservas sobre las demandas británicas".