El presidente del Gobierno español continúa su ofensiva diplomática en África del Norte: "España busca el aval árabe para una intervención militar en Libia",[titula El País](http:// http://www.elpais.com/articulo/portada/Espana/busca/aval/arabe/intervencion/militar/Libia/elpepuesp/20110307elpepipor_3/Tes), según el cual José Luís "Zapatero habla con [David] Cameron sobre la posible exclusión aérea” sobre Libia. Una hipótesis que “el Consejo de Seguridad [de la ONU] tendría que contemplar con urgencia”, sobre todo porque, continúa el diario, “Francia y Reino Unido respaldan el nuevo liderazgo rebelde”. [El País](http:// http://www.elpais.com/articulo/opinion/Gadafi/elpepuesp/20110307elpepiopi_1/Tes) estima que es necesario poner en práctica una “política firme” contra Muamar el Gadafi “que incluya el reconocimiento del Gobierno provisional libio” rebelde, y que aplique “el embargo de los ingresos del petróleo”. Es necesario el respaldo de los países árabes ya que, subrayan fuentes de La Moncloa, una operación “exclusivamente americana o europea podría resultar contraproducente”, ya que “Gadafi tendría muy fácil agitar los fantasmas del colonialismo”. Sin embargo, la comunidad internacional está “muy dividida” al comienzo de una semana “crucial”, con la reunión en Bruselas de los ministros de Defensa de la OTAN el próximo 10 de marzo, y la de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE al día siguiente.

Durante este tiempo, “Gadafi amenaza a Europa”, titula La Repubblica, que recuerda las amenazas proferidas por el líder libio en una entrevista del semanario francés Le Journal du Dimanche. En ella, Gadafi explica que sin él “miles de personas […] invadirán Europa desde Libia”, mientras que “Ben Laden” vendrá a instalarse a África del Norte”, ellos atacarán a la Sexta Flota de los Estados Unidos, habrá actos de “piratería”. Un “delirio geopolítico”, afirma el diario romano, que demuestra que la fase durante la cual “un líder bajo presión puede ser convencido para que ceda ha quedado muy atrás”. Mientras tanto, señala el diario, más de mil emigrantes procedentes de Túnez desembarcaron la noche del 6 al 7 de marzo en Lampedusa, poniendo seriamente a prueba la capacidad de asilo de la isla italiana.