En una primera lectura, elparlamento lituano ha aprobado algunas enmiendas al código penal criminalizando el fomento de las relaciones entre personas del mismo género. “Si las enmiendas superan las dos lecturas restantes, los homosexuales se enfrentarán a penas que irán desde los trabajos forzados a multas y detenciones”, informa el periódico polaco Dziennik. Las penas por “agitación gay” se aplicarían tanto a individuos como a organizaciones. El conservador y euroescéptico partido de la oposición, TiT (Orden y Justicia), está haciendo campaña a favor de establecer las multas mínima y máxima en 325 € y 1.750 €, respectivamente. Hace un par de meses, la ley lituana trató de que se aprobase un proyecto de ley en el Parlamento que igualaba la homosexualidad con la zoofilia y la necrofilia, estableciendo no sólo multas, sino también penas de cárcel por hablar favorablemente sobre homosexualidad.

La izquierda y las organizaciones de defensa de los derechos de gays y lesbianas del país están conmocionados por la aprobación de estas medidas. “Es algo absurdo y una vergüenza”, ha declarado Marija Pavilioniene, diputada del partido socialdemócrata Ausrine. Mientras tanto, los conservadores han explicado el propósito que se esconde detrás de esta iniciativa: según el influyente Petras Grazulis, uno de los impulsores de este proyecto de ley, lo que se pretende es “evitar que estas personas molesten a terceros y que exhiban su estilo de vida de forma agresiva”. Petras Luomanas, de Unión Patriótica, el partido en el poder, se ha hecho eco de Grazulis: “A causa de la propaganda, los jóvenes están comenzando a aceptar ciegamente el siguiente cliché: un homosexual es europeo y progresista; mientras que un heterosexual es reaccionario e ignorante.”