Una frase célebre del [escritor italiano] Giuseppe Tomasi di Lampedusa, "cambiar algo para que nada cambie", se ha revelado como inexacta en Lampedusa, [escribe Gazeta Wyborcza](http://écrit Gazeta Wyborcza). Con el fondo de las revoluciones de Túnez y Libia, "la ola fatídica de desafortunadas familias de inmigrantes" ha alcanzado la isla italiana con la fuerza de un tsunami y la situación es ahora "trágica". Lampedusa se ha convertido en una metáfora de las posibilidades limitadas de Europa en inmigración ilegal y política de asilo", señala el diario, que subraya que la agencia Frontex, que se encarga del control de las fronteras de la UE, no tiene medios propios, y debe pedir a los Estados miembros que le faciliten fondos y servicios policiales. A este respecto, la solidaridad europea es, como poco, limitada. Durante este tiempo, la diplomacia de la UE se ha revelado más de una vez como "impotente" o dependiente de la buena voluntad de los Estados miembros. "Un responsable italiano ha declarado recientemente que los inmigrantes debían ser devueltos a su país de origen. ¿Para qué? ¿para 'acogerles' de nuevo al día siguiente?¿por qué no ahogarles por el camino?" se pregunta con ironía Gazeta Wyborcza.