Lo que hace unos años se habría considerado una provocación es ahora visto con buenos ojos. Del 1 al 3 de Agosto, decenas de miembros de la organización cristiana alemana Ackermann Gemeinde (Comunidad del Labrador) se reunirán en Pilsen, en lo que constituye el primer encuentro de sudetoalemanes en la República Checa. "Las relaciones checo-alemanas experimentan un cambio importante", comenta Respekt. "Desde el lado checo, no hay protestas sino silencio", apunta el semanario praguense, que recuerda que desde de su fundación en 1946, la Ackermann Gemeinde se ha distinguido siempre del resto de organizaciones. Mientras la mayoría de organizaciones alemanas expulsadas de Checoslovaquia después de la Segunda Guerra mundial reclamaban reparaciones de guerra, la Ackermann Gemeinde buscó la forma de entablar vínculos de amistad con los checos hablando abiertamente de los crímenes nazis.