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"A la élite de los negocios se le ha acabado la paciencia con la corrupción", titula Hospodárské noviny, que publica una entrevista con Andrej Babiš, uno de los empresarios checos más influyentes. "Nuestro país se han convertido en un Palermo gobernado por la mafia", denuncia el propietario del grupo alimentario Agrofert, estimando que el nivel de corrupción en el país bloquea las reformas económicas y agudiza el estancamiento económico. El empresario sitúa el origen de este sistema de corrupción en 2006, año en el que alcanzó el poder el Gobierno de Mirek Topolánek. A Topolánek y al exalcalde de Praga, Pavel Bém, les acusa de robar bienes del Estado, hecho ante el que el presidente Václav Klaus se habría inhibido.

Andrej Babiš hace un llamamiento para la creación de una nueva "Plataforma Cívica", en referencia al movimiento democrático de 1989, "para arrojar luz sobre estas sombras", explica Hospodárské noviny, subrayando que que no es el único que ha expresado públicamente su descontento. Un buen número de empresarios estarían dispuestos a poner su dinero en la lucha contra la corrupción, en la que toman parte tanto la polícía como la justicia", indica el diario, citando la fundación contra la corrupción creada por Karel Karel Janeček, patrón de la empresa RSJ Algorithmic Trading.