El 12 de julio, tras el encuentro con el primer ministro Victor Ponta, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, anunció que la Comisión observará de cerca el desarrollo del referéndum del 29 de julio sobre la suspensión de Băsescu. La UE también ha exigido el restablecimiento de los poderes del Tribunal Constitucional. Y el 18 de julio, publicará un nuevo Informe del Mecanismo de Cooperación y Verificación sobre Rumanía y Bulgaria, que, en este contexto, probablemente aplazará aún más la adhesión del país al espacio Schengen. En Bruselas, "Victor Ponta recibió estos ultimátums como una bofetada”, afirma Adevărul, y además añade que "¡Europa no cree en los golpes de Estado!".

El diario Jurnalul Naţional, cercano al primer ministro, publica una lista de preguntas sobre la función de la UE. "¿Dónde estaba Europa cuando… Traian Basescu usurpaba la función del Gobierno y recortaba los sueldos de los funcionarios; cuando retrasaba el nombramiento del embajador de Países Bajos en Bucarest; cuando anunciaba medidas de austeridad sin el aval del Gobierno, etc.?". El diario también traza el retrato de José Manuel Barroso, como "el joven comunista que logró dirigir Europa", e incluso va a difundir un vídeo titulado "Manuel Barroso the Communist":

Cover

El actual presidente de la Comisión Europea se dio a conocer con eslóganes anticapitalistas o confiscando el mobiliario de la Universidad de Derecho [en Lisboa]. El joven maoísta de ayer apoyó la invasión de Irak y es responsable de la reducción de gastos públicos.

"¡Bienvenida, Europa! ", se alegra en cambio Adevărul. El diario asegura que los rumanos necesitan "la solidaridad europea":

Cover

Rumanía acaba de recibir una buena noticia. Lo único lamentable es que los dirigentes europeos no hayan actuado antes. Por ejemplo, cuando el mandato de urgencia se convirtió en la norma del Gobierno en vigor, o cuando el presidente Traian Basescu indicaba a los jueces cómo trabajar para no molestar al Gobierno. O cuando el mismo presidente visitaba el Tribunal Constitucional antes de ciertas decisiones importantes. Si Europa hubiera actuado, quizás no habríamos llegado a eso. [...] Los dirigentes europeos quieren asegurarse de que el poder no abusará de su posición dominante en la euforia de una victoria en el referéndum. El presidente en funciones Crin Antonescu no tiene nada que temer: una intervención así no perjudica al país. […] Al contrario, porque la política bizantina de los rumanos es exasperante. Por lo tanto, no castigar a Rumanía, sino ayudarla a instaurar una nueva escena política sería un buen ejercicio de 'soft power'.