¿Cuánto peor se tiene que poner la cosa para que los laboristas prescindan de su líder? se pregunta Matthew d´Ancona en The Spectator. Después de varias dimisiones en el seno gubernamental y un ridículo 16% del voto obtenido en las elecciones europeas, el partido de Gordon Brown necesita un cambio desesperadamente. El problema, argumenta, reside en la "pseudo-lealtad" cobarde de la nueva generación de laboristas "paralizados por la indecisión", y últimamente exageradamente dependientes de la autoridad del triunvirato de Blair, Brown y Peter Mandelson, que resucitaron al partido en la década de los 90. El partido Laborista, en su opinión, "no puede concebir verdaderamente cómo sería la vida sin estos tres caciques". Temerosos del futuro, los diputados laboristas se consuelan con el convencimiento de que su catastrófica situación podría ser peor. Lo que para d´Ancona significa que los laboristas están efectivamente muertos, y el Reino Unido gobernado por "un parlamento de zombies".
¿Aprecias nuestro trabajo?
Ayúdanos a sacar adelante un periodismo europeo y multilingüe, en acceso libre y sin publicidad. Tu donación, puntual o mensual, garantiza la independencia de la redacción. ¡Gracias!
