1. Desde nuestra adhesión a la CEE en 1973, hemos experimentado un superávit en relación con todos los continentes del mundo, salvo Europa. Durante esos 27 años, fuimos arrastrando un déficit de la balanza de pagos con los demás Estados miembros que ascendía, de media, a 30 millones de libras diarios.

2. En 2010, nuestra aportación bruta al presupuesto comunitario será de 14.000 millones de libras. Para contextualizar esta cifra: la totalidad de los recortes que anunció George Osbourne en el Congreso del Partido Conservador supondrían, en conjunto, un ahorro de 7.000 millones de libras anuales en todo el gasto público.

3. Según las cifras de la propia Comisión Europea, el coste anual de regulación de la UE supera con creces los beneficios del mercado único, de 600.000 a 180.000 millones de euros.

4. La Política Agrícola Común (PAC) le cuesta, a cada familia, 1.200 libras anuales, que se traducen en un encarecimiento de los productos alimenticios.

5. Al margen de la Política Pesquera Común (PPC), Reino Unido podría recuperar el control de sus aguas hasta 200 millas adentro o hasta el meridiano, lo que supondría abarcar aproximadamente el 65% de las poblaciones del Mar del Norte.

6. Los sucesivos gobiernos británicos se han negado a decir qué porcentaje de la legislación nacional procede de Bruselas, pero un exhaustivo análisis realizado por el Ministerio Federal de Justicia Alemán puso de manifiesto que el 84% del corpus jurídico de dicho país emanaba de la UE.

7. Fuera de la UE, Reino Unido gozaría de plena libertad para negociar con otros países tratados comerciales mucho más liberales de lo permitido a tenor del Arancel externo comunitario.

8. Los países con el mayor PIB per capita en Europa son Noruega y Suiza y, proporcionalmente, exportan más a la UE que Reino Unido.

9. Fuera de la UE, Reino Unido podría convertirse en un paraíso fiscal competitivo y liberalizado.

10. ¡Ah, y volveríamos a vivir en democracia!