La cita electoral del 7 de junio se ha jugado en términos locales, pues locales han sido los debates y propuestas de los partidos en concurrencia en los 27 países de la Unión Europea. Desmintiendo el contenido del eslogan utilizado por los socialistas en España ["El partido se juega en Europa"], Basterra afirma que "se han jugado 27 partidos nacionales en una estrategia mezquina que no hace sino empeorar la posición de la UE en el tablero mundial".

El desapego provocado por unas elecciones vistas como lejanas y la alta tasa de abstención registrada vendrían a confirmar que "el 7-J se convierte en el triunfo de lo local". Sin embargo, en opinión de Basterra, "no hay soluciones nacionales a los problemas globales", a cuestiones como el cambio climático, la inmigración o la energía.

Pero Europa no puede dejar de aprovechar la ocasión que ha supuesto "la mayor elección transnacional de la historia" en un mundo global, en el que otras potencias, como China, India o Brasil pisan fuerte: "Europa se hace querer. Pero no podemos seguir perdiendo protagonismo", concluye.