Se llaman Dingo, Leopard, BO-105 o Type-214, son los productos estrella de las exportaciones alemanas y corresponden a un vehículo blindado, un tanque, un helicóptero y un submarino cuyas ventas en los últimos diez años han colocado a Alemania en el tercer puesto de países exportadores de armas (con un 11% del comercio mundial), por detrás de Estados Unidos (30%) y Rusia (23%), tal y como destaca Frankfurter Rundschau. El diario no se siente orgulloso de este porcentaje y afirma que "en el negocio de las armas, Alemania definitivamente ha ascendido al rango de mayorista". Desde comienzos del decenio, las exportaciones alemanas casi se han duplicado, según un informe del Instituto de Investigación para la Paz (SIPRI) publicado el 15 de marzo. "Es cierto que la mayoría de compradores son democracias estables.Pero el suministro de submarinos a Turquía y Grecia, eternos rivales y sus dos principales clientes, no es exactamente una medida de expansión", recrimina el diario FR, que ha hecho del pacifismo uno de sus caballos de batalla.
Desde la década de 1980 y la financiarización de la economía, los actores financieros nos han mostrado que los vacíos legales esconden una oportunidad a corto plazo. ¿Cómo terminan los inversores ecológicos financiando a las grandes petroleras? ¿Qué papel puede desempeñar la prensa? Hemos hablado de todo esto y más con nuestros investigadores Stefano Valentino y Giorgio Michalopoulos, que desentrañan para Voxeurop el lado oscuro de las finanzas verdes; hazaña por la que han sido recompensados varias veces.
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