Luce un largo vestido beige y una chaqueta de punto a juego. La duquesa de York enciende un cigarrillo mientras disfruta de un pequeño descanso. El rodaje ha comenzado temprano y los días son largos en el ayuntamiento de Brujas. “Soy la madre de tres apuestos jóvenes”, explica. “¿Qué hago? Pues, me paso la vida ingeniando arriesgados complots”. Sonríe y regresa al plató.

“Hoy es un gran día”, nos cuenta Deborah Goodman, la jefa de prensa, para explicar el porqué de tanta comida (poco apetitosa) sobre la mesa. “Hoy celebramos el día de Navidad. El duque de Warwick acaba de regresar, tras haber matado al padre de Elizabeth. Se respira tensión en el ambiente, es lo menos que se puede decir”.

Nos encontramos en pleno rodaje de The White Queen [La Reina Blanca], una serie de televisión de diez capítulos para la BBC, destinada a emitirse mundialmente. Con un presupuesto de 22 millones de euros para diez episodios, no es ninguna bagatela. Pero éste no es el motivo por la que el plató ha abierto hoy sus puertas a la prensa: la serie, que requiere 125 días de rodaje, se rodará íntegramente en Flandes.

Un cebo para atraer a la industria cinematográfica

La sala gótica del ayuntamiento se ha convertido hoy en la Corte real del Palacio de Westminster. La calle del Espíritu Santo en una calle londinense medieval. La Iglesia de Nuestra Señora en la capilla de Westminster. La capilla de la Santa Sangre en la Torre de Londres. También se rodarán secuencias en Ypres, Rumbeke, Damme y hasta en el aeropuerto de Ursel –como mínimo 23 localizaciones distintas para los tres primeros episodios. Todo lo demás se prepará a lo largo de las próximas semanas en la fábrica vecina de Philips. ¿Flandes se está convirtiendo en el Hollywood del mar del Norte?

Ayer el cine estaba a la orden del día en Flandes. En Ostende, se rodaba la coproducción belga-británica Third Wave. En Beringen, Stijn Coninx trabajaba en la película italo-flamenca Marina. En Amberes, Beringen, Gante y Lanaken también se rodaban algunas series. Una actividad totalmente normal, ya que, efectivamente, Flandes y Valonia se han convertido en regiones muy atrayentes para la industria cinematográfica debido a sus tres principales bazas: multitud de escenarios que interesan a los cineastas, profesionales cualificados y, sobre todo, el cebo financiero, el Tax Shelter [Refugio fiscal].

The White Queen es el fruto de una labor realizada a lo largo de los últimos años. “Se dudó mucho tiempo entre Irlanda y Flandes”, señala Eurydice Gysel, de la productora Czar TV. “Al final, las ventajas fiscales acabaron pesando más sobre la balanza y vinimos aquí. Además, aquí hay muchísimos lugares auténticos y una enorme libertad para rodar. Hacemos televisión de calidad. Los equipos pueden trabajar con decorados reales y muchas tomas se realizan en exteriores, lo cual resulta más caro. En Londres, los equipos británicos ya no encuentran los exteriores que buscan. Por el contrario, en Brujas hay todavía muchos lugares que recuerdan al siglo XV, tal y como se necesitan”.

Optimismo en el sector financiero

Para beneficiarse del Tax Shelter, un régimen de exención fiscal del 150% sobre las cifras invertidas en la producción audiovisual, las empresas extranjeras deben tener un socio belga. “En Gales se está introduciendo un sistema similar”, me informan. “Gran Bretaña quiere repatriar el rodaje de las series de la BBC lo antes posible”. Pero Flandes no baja la guardia. Está a punto de lanzar “Screen Flanders”, una respuesta fiscal a los fondos de inversión Wallimage [para promover la industria audiovisual en Valonia] que prevé conceder a los productores adelantos reembolsables. Con esta medida, Flandes espera así contener la fuga, especialmente del sector de la postproducción, hacia Valonia.

“Parade's end y The White Queen son dos producciones que han tenido un impacto muy positivo para nosotros”, afirma Katrien Maes. “Contamos con grandes profesionales y los productores también aprecian la flexibilidad y versatilidad de nuestros equipos. Además tenemos una gran variedad de escenarios en un territorio muy pequeño. Son dos importantes ventajas y se va corriendo la voz porque todo el mundo se conoce”.

El sector financiero también se muestra optimista. “Somos los únicos que proponemos un ‘fondo ciego’. Con este sistema, nuestros clientes invierten sin saber en qué producción lo hacen y esto nos permite disponer de fondos inmediatamente. Desde hace más de un año, el sistema se conoce en el extranjero y tenemos la impresión de que la demanda va en aumento”, explica David Claikens, del Fortis Filmfonds de BNP Paribas.

El prestigio y las perspectivas comerciales asociadas a The White Queen le han permitido beneficiarse del mayor montante jamás concedido en el marco del Tax Shelter. ¿De cuánto estamos hablando? “No estoy autorizado a revelarlo, pero es casi la cantidad máxima que se puede recibir”. Es decir, casi más de 10 millones de euros.