Cover

"La Europa de los 27 ha terminado", titula Le Monde después del acuerdo pactado en Bruselas por los 17 miembros de la zona euro y otros seis países europeos.

Ante "el farol" del primer ministro británico David Cameron de vetar cualquier reforma de los tratados europeos, los diecisiete Estados de la zona euro "cansados, han decidido cerrar filas sin contar con él para tratar de frenar la crisis que sacude a la unión monetaria: desde ahora y hasta marzo de 2012 han acordado negociar entre ellos un tratado intergubernamental, la opción preferida por Nicolas Sarkozy, para recoger por escrito la disciplina presupuestaria defendida por Angela Merkel", escribe el diario francés.

Para Le Monde, este acuerdo, que va a permitir la reforma del Tratado que rige las normas de funcionamiento de la Europa de los 27, constituye:

Una elección difícil, que consagra la emergencia de una Europa a dos velocidades en la que el Reino Unido se arriesga a quedar poco a poco excluido, en beneficio de un nuevo núcleo duro: la eurozona liderada, para bien o para mal, por Berlín y París, las dos principales economías de la unión monetaria.

La exclusión del Reino Unido, a pesar de ser muy dolorosa, es para Le Monde una decisión sabia y, después de lo acontecido, lógica:

Los británicos no creen en la idea europea. Son ajenos a este proyecto que hoy se encuentra bloqueado pero que, a pesar de todo, nos parece más necesario que nunca: forjar una entidad singular que pueda existir como tal entre los otros centros de poder del siglo XXI.

No hay que lamentarse por lo que ha pasado en Bruselas. Se ha destapado una ambigüedad. En el fondo, a los británicos, que se incorporaron en 1973 a lo que entonces era la Comunidad Económica Europea, lo único que les interesa es el mercado único. Con respecto al resto del proyecto europeo se muestran indiferentes, cuando no hostiles.

>