Este mapa, realizado por Zachary Davies Boren, de Greenpeace Energy Desk, muestra cómo los países de la UE se verán afectados por la probabilidad de muertes prematuras después de 2020 debido a las débiles normas de control de emisiones atmosféricas de la UE.

Según un reciente estudio por el economista medioambiental Mike Holland, la normativa en preparación para la regulación de las plantas de producción (la llamada BREF) podría suponer 71.000 muertes que se podrían evitar, durante el período 2020-2030, porque los estándares propuestos actualmente no requieran la adopción de las últimas y más efectivas técnicas. El análisis llega dos meses después de que Energydesk revelara que la industria de la energía estuvo representada de manera desproporcionada en el grupo técnico de trabajo de la UE que ayudó en la realización del proyecto de normativa; se encontró que más de la mitad de los 352 miembros del grupo tenía vínculos con la industria.