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"¡Bienvenido, señor Presidente!", titula Handelsblatt tras el "sí" definitivo de Angela Merkel a la designación del gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, a la cabeza del Banco Central Europeo (BCE) en octubre próximo. Sorprendida por la retirada de "su" candidato —el director de la Bundesbank, Axel Weber— la canciller alemana se ha hecho de rogar, observa el diario económico. "En plena crisis del euro, ella pensaba que no podría imponerse a los alemanes un banquero procedente de un Estado célebre por su inflación y su endeudamiento”, informa el Handelsblatt. Sin embargo, apunta el rotativo, Draghi es considerado un defensor de la estabilidad y por ser italiano, alguien idóneo para obligar a los Estados del sur de Europa a seguir la senda de esta estabilidad. "El nombramiento de Draghi no garantiza per se el futuro del euro. Pero las posibilidades de una recuperación de la estabilidad han aumentado: Mario Draghi es el hombre adecuado en el momento preciso", concluye el diario. Su homólogo italiano, La Stampa, señala que "se ha invitado a Draghi a sentarse en un sillón bastante incómodo, en el momento más difícil de la historia del euro y en un contexto general de confusión en los mercados financieros internacionales. La labor más urgente y delicada del presidente del BCE será evitar, por un lado, la reestructuración de la deuda griega y, por otro, reconducir la economía de este país (en un plazo razonable) hacia un funcionamiento normal, que le permita liquidar sus deudas. Deberá aplicarse la misma política a Irlanda y Portugal, dos países que también presentan una pésima ‘salud financiera’".