La Unión alza el tono ante Irán

Con la decisión de imponer un embargo sobre las importaciones de petróleo iraní y la congelación de las actividades de los bancos iraníes en Europa, los Veintisiete quieren obligar a Teherán a interrumpir su programa nuclear. La prensa europea opina que se trata de una apuesta arriesgada.

Publicado en 24 enero 2012 a las 15:15

Para Le Figaro, se trata de "una apuesta" y recuerda que emprenderla con las exportaciones de petróleo iraníes es amenazar directamente al régimen de la República Islámica, cuyo presupuesto depende en un 50 % de estos ingresos:

Cover

Nadie asegura que Irán no compense en otro lugar la pérdida del mercado europeo. El riesgo de que aumente aún más la cotización del petróleo es limitado: la reanudación de la producción de hidrocarburos en Irak y en Libia debería amortiguar el enfrentamiento que se produce en el momento en el que la economía mundial se ralentiza. ¿Bastará con esto para que Teherán negocie en serio sobre el armamento nuclear? Lo dudamos. El régimen de los mulás aún no tiene que elegir entre su supervivencia y su programa militar. Pero es urgente reaccionar. De lo contrario, ¿cómo convencer a los israelíes de que no actúen, ya que están convencidos de la inminencia de la capacidad nuclear iraní? El embargo petrolero es sin duda menos eficaz que la guerra secreta emprendida a base de sabotajes, asesinatos y virus informáticos. Pero tiene el mérito de demostrar públicamente que Europa mantiene la presión sobre Irán.

En lo que respecta a las sanciones contra Irán, la UE ha jugado su última baza, advierte el Süddeutsche Zeitungde Múnich:

Es el último paso en el intento, que dura ya una década, de resolver el conflicto por medios pacíficos. Si Irán no se deja impresionar, sólo quedarán los medios militares. La UE y Estados Unidos, que desde hace tiempo apuestan por sanciones más severas, corren un gran riesgo. Pero el que quiera evitar que Irán avance en el camino hacia la bomba atómica, no tiene otra alternativa.

El antiguo representante permanente del Reino Unido ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) discrepa ante esta postura. En el Daily Telegraph, Peter Jenkins opinaque Teherán debería estar autorizado a enriquecer uranio, pero con precauciones más severas:

Cover

Actualmente, Occidente es prácticamente el único que insiste en que Irán no enriquezca uranio. La mayoría de países no occidentales preferirían que a Irán se le tratara como al resto de los Estados partes del Tratado de No Proliferación Nuclear [TNP]: que tenga derecho a enriquecer uranio a cambio de una mayor supervisión por parte de los inspectores del OIEA. Yo me inclino por esta solución. Efectivamente, creo que la crisis que se avecina podría evitarse mediante un acuerdo según las siguientes disposiciones: Irán aceptaría las garantías más elevadas del OIEA a cambio de la autorización para seguir enriqueciendo uranio. Además, Irán debería adoptar de forma voluntaria una serie de medidas cuyo objetivo sería aumentar la confianza y demostrar que no tiene intención de fabricar armas nucleares. Así es básicamente el acuerdo que Irán propuso a Reino Unido, Francia y Alemania en 2005. Ahora, pasado el tiempo, nos damos cuenta de que deberíamos haberlo aceptado. No lo hicimos porque nuestro objetivo era detener cualquier enriquecimiento por parte de Irán. Es el objetivo que Occidente se fijó desde entonces, a pesar de que los iraníes repitieron hasta la saciedad que no querían que se les tratara como un Estado parte de segunda categoría en el TNP, con menos derechos que los demás signatarios, y a pesar de todas las pruebas que tenemos de que los iraníes son más propensos a retar que a ceder ante la presión.

Pero, según La Vanguardia de Barcelona, probablemente sea demasiado tarde: "ni Bruselas ni Washington se creen la cantinela de Teherán de que sus actividades tienen sólo fines pacíficos y civiles". Dicho esto,

el impacto económico de la medida sobre el régimen iraní es incierto: depende en buena parte de si se suman otros países, como China, Japón o India, o si, por el contrario, absorben la producción que antes se destinaba a la UE, que compra un 20% de las exportaciones iraníes. Existe el riesgo, sin embargo, de que las sanciones tengan un efecto bumerán y acaben golpeando a la economía europea. Los expertos esperan un alza del precio de petróleo […], y son precisamente los países más tocados por la crisis los que más dependen de Irán, España es, tras Grecia, el país que más sentirá el boicot.

¿Eres un medio de comunicación, una empresa o una organización? Consulta nuestros servicios editoriales y de traducción multilingüe.

Apoya el periodismo europeo independiente

La democracia europea necesita prensa independiente. Voxeurop te necesita a ti. ¡Únete a nosotros!

Sobre el mismo tema