Aunque se han realizado muchos esfuerzos en Estonia para preparar a la población ante la llegada del euro, parecería que se ha descuidado un poco la información destinada a la minoría rusófona. Basta con observar la indiferencia con la que tratan el asunto los medios de comunicación rusófonos y también la incapacidad del Estado estonio para facilitar una información pertinente a esta minoría.
En este contexto, en la ciudad de Narva circulan rumores de todo tipo. Por ejemplo, se cree que los céntimos de corona estonia no se cambiarán, o bien con una cotización más baja. También se dice que tras los primeros días del cambio de moneda, no habrá suficiente liquidez ni billetes pequeños en las tiendas.
Estos rumores podrían incitar a las "babouchkas" a coger a sus nietos de la mano y correr a cambiar las monedas en billetes bancarios, con la única máquina de la ciudad que cuenta las monedas. ¿Y por qué con sus nietos? Porque para ellos, este servicio es gratuito en el banco. Igualmente, son muchos los que ya cambian sus coronas estonias por euros, anticipándose a una posible subida de la cotización de aquí a otoño.
Oficinas de cambio sin escrúpulos
Las oficinas de cambio, mejor informadas y bastante numerosas en esta ciudad fronteriza, muestran en sus paneles las cotizaciones que les vienen en gana. El rumor más absurdo es el que circula sobre el precio del rublo: se dice que aumentará, como el resto. Sobre esta cuestión, existen tantos "especialistas" como explicaciones: "Los precios subieron en Finlandia con la llegada del euro. *Los precios ya están subiendo en Estonia.*(…) Si todos los precios aumentan, ¿por qué no el del rublo?"
La divisa rusa constituye para una gran parte de los habitantes de la frontera un medio de pago muy importante, ya que les permite realizar desplazamientos de ida y vuelta a diario al otro lado del río para comprar y vender. Por lo tanto, se trata de una cuestión muy delicada para la población. Lógicamente, con la llegada del euro, el rublo será más barato. Pero de momento, las agencias de cambio se aprovechan de estos rumores para "jugar" entre las cotizaciones de las tres divisas y confunden a los habitantes de Narva. Habrá que esperar a la desaparición total de la corona para que se estabilice el índice de cambio entre el euro y el rublo, sobre todo en la mentalidad de los estonios.
Para paliar esta situación, es urgente que las autoridades estonias hagan todo lo que esté en su mano y evitar así que sigan circulando tonterías como la que he escuchado de una señora mayor: "Yo cambiaré todo mi dinero en diciembre en rublos, porque nunca se sabe…"
Desde la década de 1980 y la financiarización de la economía, los actores financieros nos han mostrado que los vacíos legales esconden una oportunidad a corto plazo. ¿Cómo terminan los inversores ecológicos financiando a las grandes petroleras? ¿Qué papel puede desempeñar la prensa? Hemos hablado de todo esto y más con nuestros investigadores Stefano Valentino y Giorgio Michalopoulos, que desentrañan para Voxeurop el lado oscuro de las finanzas verdes; hazaña por la que han sido recompensados varias veces.
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