Si la implantación de empresas chinas en África y Latinoamérica les ha permitido acceder a las preciadas materias primas de estos continentes, es en Europa donde los chinos harán valer su saber hacer en materia de grandes infraestructuras con condiciones insuperables y se burlarán de las reformas presupuestarias negociadas entre los Estados y el FMI. En Europa, los grandes grupos nacionales chinos atacan por la periferia: el gobierno de Pekín ya ha firmado acuerdos "estratégicos" conMoldavia y Serbia. En este contexto, China debe otorgar un crédito preferencial de hasta mil millones de dólares [680 millones de euros] a Moldavia, a cambio del cual China Overseas Engineering Group (Covec), el mayor grupo de construcción chino, realizará importantes encargos públicos.

En África, en Asia y en Latinoamérica, China ya había comprado de antemano a golpe de miles de millones el acceso a las materias primas locales y a los grandes proyectos de construcción de infraestructuras. Esta práctica la han criticado en numerosas ocasiones los políticos locales y las agencias de ayuda al desarrollo. Éstos reprochan al "neocolonialismo chino" haber puesto entre paréntesis mediante créditos sin condiciones las reformas económicas, sociales y políticas que tantos responsables occidentales consideran tan urgentes y necesarias. A cambio de la ayuda china, países como Macedonia y Costa Rica han tenido que interrumpir sus relaciones con Taiwan, ya que China considera a este país parte de su territorio.

Taiwan y Kosovo en el centro de la asociación entre China y Serbia

En Europa, China sigue actualmente su expansión. Desde el acuerdo de colaboración estratégica establecido entre el presidente serbio Boris Tadic y el jefe de Estado chino Hu Jintao, las dos partes tratan un crédito preferencial acordado por China a cambio de la construcción de un puente sobre el Danubio y de carreteras por un total de 200 millones de euros, así como ampliaciones de varios puertos, la creación de una zona económica especial y proyectos de armamento. Como consecuencia de esta cooperación, también se ha convenido que China no reconocerá la República de Kosovo, la provincia disidente de Serbia, y que por su parte, Serbia hará lo mismo con respecto a Taiwan. "China se convierte en una potencia de primer nivel en la economía mundial. Por tanto, la alianza estratégica con este país está justificada", afirmó Tadic tras la firma del contrato. En cambio, su oponente Dusan Prorokovic, criticó este acuerdo, ya que dará origen a un "endeudamiento inadmisible".

China negocia la concesión de créditos ventajosos también en Ucrania, aunque el partido de la Primera ministra Ioulia Timochenko debate el hecho de cooperar con el partido comunista chino. Al igual que en Serbia, los créditos preferenciales acordados por Pekín plantean un problema, puesto que estos países acababan de firmar con el FMI programas de ayuda que ascienden a varios miles de millones, para los cuales debían presentar un programa de ahorro radical en su presupuesto nacional. Sobre esta cuestión, Volker Perthes, jefe del Stiftung für Wissenschaft und Politik (SWP) ha declarado que "estas acciones socavan la acción del FMI", y ha añadido que China, "como ya ha hecho en África", concedía importantes créditos con condiciones económicamente no racionales y ello "dificulta el trabajo del FMI, del Banco Mundial y las ayudas al desarrollo".

Precios desafiando cualquier competencia occidental

En Polonia, el grupo de construcción Covec intenta imponerse con estrategias de "dumping" en el mercado de la construcción de carreteras, que se eleva a alrededor de 40.000 millones de euros de aquí a que se celebre la Eurocopa de fútbol de 2012. De este modo, Covec ya ha conseguido sus dos primeras licitaciones para la construcción de autopistas en la UE. Se trata de algunos tramos de la nueva autopista A2, que enlaza Varsovia con Lodz. El grupo público chino ha conseguido los contratos frente a competidores occidentales de renombre, puesto que el precio por kilómetro propuesto, entre 6,3 y 6,5 millones de euros, era inferior al 60% con respecto al precio de la licitación y mucho menos elevado que las propuestas del grupo de construcción polaco PBG y del irlandés SRB Civil Engineering. En Varsovia, se preguntan cómo va a mantener Covec el precio acordado y si tiene intención de importar mano de obra barata de China, como ya se ha hecho en los proyectos chinos en África.