Cover

“Recepción tranquila en Omán”, titula Trouw al día siguiente de la llegada de la reina Beatriz a Mascate (Omán), para asistir a una cena privada con el sultán Qabús bin Said. La visita de Estado prevista para el 2 de marzo se anuló precipitadamente en los consejos del Parlamento y se sustituyó por una invitación privada del sultán, ya que los diputados estimaron que un desplazamiento oficial era inoportuno en el momento en el que las revueltas populares estaban sacudiendo Omán. Sin embargo, la reina insistió en trasladarse a Mascate, sobre todo por los intereses económicos en juego: según el diario, Omán estaría interesado en comprar varias fragatas a Países Bajos. Mark Rutte "jura que la reina no ha ido en busca de contratos", informa Trouw, que sin embargo duda del carácter estrictamente privado de la visita de la reina y lamenta que el primer ministro, responsable de los actos de la familia real, no se haya dado cuenta de que "el contexto de la primavera árabe requería haber tomado otra decisión".