Tras la Segunda Guerra Mundial numerosas familias judías francesas decidieron afrancesar su patronímico ante la amenaza del antisemitismo y para facilitar su integración. Así, los Rozenkopf se convirtieron en los Rosent, los Rubinstein en los Raimbaud o los Wolkowicz en los Volcot. “Algunos de sus hijos, en busca de sus raíces, intentan hoy ‘recuperar’ su apellido de origen”,observa Libération. Reunidos entorno al colectivo 'La Force du Nom' (la fuerza del nombre), acaban de defender su causa ante el Consejo de Estado (la más alta jurisdicción administrativa).“Si bien todo extranjero puede afrancesar su apellido, está prohibido hacer lo contrario”, añade el diario, “mientras que en Estados Unidos, la posibilidad de recuperar el apellido existe desde hace varias décadas”.
Desde la década de 1980 y la financiarización de la economía, los actores financieros nos han mostrado que los vacíos legales esconden una oportunidad a corto plazo. ¿Cómo terminan los inversores ecológicos financiando a las grandes petroleras? ¿Qué papel puede desempeñar la prensa? Hemos hablado de todo esto y más con nuestros investigadores Stefano Valentino y Giorgio Michalopoulos, que desentrañan para Voxeurop el lado oscuro de las finanzas verdes; hazaña por la que han sido recompensados varias veces.
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