Ahí está la salida a la crisis

Los Veintisiete han conseguido superar el antagonismo entre "virtuosos" y "derrochadores" y han dado un paso adelante en la integración económica, al aceptar debatir las inversiones comunes y los eurobonos en la cumbre extraordinaria del 23 de mayo.

Publicado en 24 mayo 2012 a las 14:18

En la Unión, existe una gran diferencia entre una cumbre y una cumbre informal. Se supone que en la cumbre se deben tomar decisiones, mientras que una cumbre informal, como la de ayer por la noche, tan sólo tiene como fin establecer las relaciones de fuerza entre las tesis presentes y esbozar los compromisos que son la esencia misma de la Unión.

Eso es precisamente lo que sucedió ayer, en las aproximadamente seis horas de debate. François Hollande movió sus peones ante la canciller alemana que, por su parte, repitió que "los eurobonos no contribuyen al crecimiento". Apoyada por varios países, entre los que figuran Suecia, Finlandia y Países Bajos, Merkel reiteró su oposición a la idea defendida por Francia de mutualizar los préstamos de los Estados miembros para que todos se beneficien, al ofrecer su garantía común, de tipos iguales e inferiores a los que se imponen hoy a los miembros más débiles.

Puesto que esta idea no contaba con un apoyo unánime, no podía aceptarse y, tal y como estaba previsto, así ha sido… Pero las cosas han cambiado en gran medida. Además de que han surgido sólidas convergencias sobre la necesidad de inversiones comunes, en primer lugar se confirmó algo nuevo y es que los eurobonos contaban con el favor de la mayoría de los países de la Unión, incluida Gran Bretaña, que normalmente bloquea todo lo que pueda desembocar en una mayor integración de las políticas europeas.

Un auténtico debate pragmático

El debate ya no coincide con las líneas de división habituales entre Gobiernos liberales y socialdemócratas o los defensores de la Europa de las naciones y los abogados del federalismo. Se trata de un auténtico debate, perfectamente pragmático, sobre los mejores medios de reactivar el crecimiento al mismo tiempo que se restablecen los equilibrios presupuestarios, "un debate equilibrado", en opinión de Merkel, y cuyo resultado ha sido el establecimiento de una hoja de ruta.

Recibe lo mejor del periodismo europeo en tu correo electrónico todos los jueves

Al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, se le ha encomendado la tarea de presentar en la cumbre del 28 de junio un informe sobre las etapas de la "profundización de la Unión monetaria" y, en especial, sobre "los eurobonos en una perspectiva a largo plazo, una supervisión de los bancos más integrada y un esquema común de garantías de los depósitos bancarios".

Lejos de pelearse entre sí, los europeos parecen estar dispuestos a avanzar hacia una mayor integración económica y a inscribir la cuestión de los eurobonos en este paso. El muy discreto y hábil Van Rompuy tiene cinco semanas para redactar todo esto y superar la oposición entre los que ya no admiten que los países más frágiles no tengan un céntimo para invertir en su crecimiento porque deben financiarse a unos tipos de interés insostenibles y los que, como Merkel, temen que estos países relajen sus esfuerzos de reducción de la deuda en cuanto puedan pedir préstamos con mejores condiciones.

Entre estas dos posturas, el único compromiso posible era establecer reglas comunes más amplias y llevar más lejos la integración. Es lo que han decidido intentar los europeos y si lo consiguen, la Unión habrá progresado mucho, con la espalda contra la pared, como siempre.

Visto desde Alemania

“Merkozy” ya es historia

Ha cambiado el tono que impera en los pasillos de Bruselas, señala Die Zeit, al día siguiente de la cumbre extraordinaria del 23 de mayo. El presidente francés, François Hollande, que ocupa ese puesto desde hace diez días, ha roto la entente que caracterizaba a la pareja Merkel-Sarkozy y con sus propuestas sobre el crecimiento y los eurobonos ha puesto a la canciller a la defensiva. Ahora queda por saber si esas iniciativas serán lo suficientemente sólidas para hacer frente a la crisis:

¿Pero cuál es realmente la diferencia que marca Hollande? ¿Qué quedará de todas estas fanfarronadas, desde los eurobonos hasta el pacto de crecimiento, cuando se pase su debut y la crisis engulla al nuevo presidente? Hollande ha sacado partido de sus primeros días para influir en la agenda de Europa. No ha conseguido aislar a Merkel, pero sí ha logrado que se ponga a la defensiva. En cualquier caso, el “no” perpetuo [de la canciller] es una postura difícil de mantener si no puede cambiar las cosas en Europa. Mas difícil aún si el otro [Hollande] encadena las propuestas.

¿Te ha gustado este artículo? Nos alegra mucho. Se encuentra disponible para todos nuestros lectores, ya que consideramos que el derecho a la información libre e independiente es esencial para la democracia. No obstante, este derecho no está garantizado para siempre, y la independencia tiene su precio. Necesitamos tu apoyo para seguir publicando nuestras noticias independientes y multilingües para todos los europeos. ¡Descubre nuestras ofertas de suscripción y sus ventajas exclusivas y hazte miembro de nuestra comunidad desde ahora!

¿Eres un medio de comunicación, una empresa o una organización? Consulta nuestros servicios editoriales y de traducción multilingüe.

Apoya el periodismo europeo independiente

La democracia europea necesita prensa independiente. Voxeurop te necesita a ti. ¡Únete a nosotros!

Sobre el mismo tema