¿Va la UE a reinstaurar los visados para quienes procedan de los Balcanes Occidentales? A iniciativa de Francia y Alemania, seis Estados miembros piden que se refuercen los controles sobre la inmigración que proviene de Serbia, Macedonia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Albania.

Suecia se encuentra entre esos Estados miembros porque desde principios de año ha acogido a más de 34.000 demandantes de asilo, de los que 5.276 son sirios, que en su mayoría llegan a través de los Balcanes. Allí la postura que defiende el Gobierno de centro-derecha divide a la prensa.

El diario liberal Dagens Nyheter destaca que, en los últimos ocho meses, “han llegado más demandantes de asilo de Serbia, Bosnia-Herzegovina y Albania, donde los visados ya no son obligatorios para entrar a la UE, que de Siria, que está en situación de guerra civil”. El diario explica que

Muchos de los demandantes de asilo son gitanos que sufren una gran discriminación en sus países de origen. Dado que casi ninguno de ellos tiene motivos para obtener el estatus de refugiado, menos del 1% consigue autorización para quedarse en Suecia. […] Puede parecer cínico poner obstáculos a los gitanos. [...] Después de todo, hay que dar prioridad a la protección de las personas que huyen de la masacre de Siria y de la guerra en Afganistán. [...] Puede que haya mejores soluciones, pero lo esencial es que la UE exija y contribuya a la igualdad social, especialmente en lo que concierne a los gitanos. Serbia, Albania y Bosnia-Herzegovina son Estados candidatos a adherirse a la UE. Es el momento de ejercer presión sobre ellos.

Por su parte, Aftonbladet subraya que “la exención de visados para los Balcanes Occidentales, que se introdujo en 2009 y 2010, fue un gran éxito”. Para el diario tradicionalmente socialdemócrata,

Eso ofreció libertad, pero también fue un gesto político importante. Los Balcanes Occidentales forman parte de Europa y son bienvenidos en la Comunidad Europea. Por lo tanto resulta alarmante que [el ministro de Inmigración] Tobias Billström se muestre ahora dispuesto a suspender dicha exención. El ministro de Asuntos Exteriores, Carl Bildt, tenía razón cuando la semana pasada mencionó el asunto de los visados diciendo: “Este tipo de señales alimenta las fuerzas nacionalistas de los Balcanes y no es algo que favorezca nuestros intereses”. Los editoriales de Aftonbladet casi nunca comparten la opinión de Carl Bildt, pero en esta ocasión sabe de qué habla. Billström debe escucharlo.