Reportaje fotográfico Violencias en Bosnia y Erzegovina Suscriptores/as
Banja Luka, 5 de octubre de 2018: en la plaza Krajina, una foto antes y después de David Dragičević, joven estudiante de informática de 21 años, que murió en circunstancias misteriosas.

En la República Srpska, el movimiento Justicia para David interpela al poder

En marzo de 2018, David Dragičević, un estudiante bosnio de 21 años, muere en circunstancias misteriosas en Bania Luka, en la República Srpska, una de las dos entidades que conforman Bosnia y Herzegovina. Nace, entonces, el movimiento de protesta Pravda ZA David (Justicia para David) que exige respuestas y que se enfrentó al silencio de la policía y de las autoridades, y que se opone al gobierno nacionalista de Milorad Dodik. El reportaje fotográfico de Jeanne Frank.

Publicado en 22 diciembre 2021 a las 16:00
Banja Luka, 5 de octubre de 2018: en la plaza Krajina, una foto antes y después de David Dragičević, joven estudiante de informática de 21 años, que murió en circunstancias misteriosas.
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El movimiento "Pravda Za Davida" (Justicia para David) conmueve a la ciudad de Bania Luka, capital de la República Srpska, desde el 28 de marzo de 2018, cuando el estudiante de informática de 21 años, David Dragičević, murió en circunstancias misteriosas. 

Este movimiento fue, entonces, el símbolo de la lucha contra una fuerza policial omnipotente, cubierta por un sistema autoritario y corrupto, encarnado por el entonces presidente de la República Srpska, Milorad Dodik. Se trata del mismo hombre que luego se convertiría en uno de los miembros de la presidencia tripartita de Bosnia y Herzegovina.

Su exigencia de desmilitarizar completamente el país, bajo amenaza de retirar a los serbios de las fuerzas armadas nacionales, provocó gran controversia. El reciente anuncio revivió, 26 años después de la ratificación de los Acuerdos de Dayton, que han permitido la instauración de la paz, el espectro de una secesión serbia y de una nueva guerra.

Davor Dragičević, el padre de David, fue criticado por numerosos sectores, acusado de ser utilizado por «agentes extranjeros» para desestabilizar a la República Srpska. Fue incluso perseguido durante un tiempo por tentativa de golpe de Estado. Tras haber recibido amenazas de muerte, se vio obligado a buscar refugio en Austria. Hoy, de nuevo en su país, reclama justicia por su hijo y por Dzenan Memić, otro joven bosnio asesinado en 2016 en circunstancias que nunca han sido esclarecidas. 

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